Día 27

Recapitulando lo aprendido…  Uno

En la playa después de trotar

En la playa después de trotar

La salud se cultiva y mantiene con los actos de cada día, por esto el primer agente de la salud, es nuestra voluntad.

Las enfermedades en gran parte son producto de nuestros hábitos alimenticios, estilo de vida, el ambiente que nos rodea, la calidad de nuestros alimentos y del agua que tomamos.

Por ambiente me refiero tanto a la calidad del aire y del lugar donde vivimos, como al tipo de personas que nos rodean.  Si las personas con quienes convivimos carecen de paz interior y mantienen constantemente actitudes negativas y agresivas, nuestro ambiente de relaciones es tóxico y nos va enfermando, pues esto afecta y debilita directamente a nuestro sistema nervioso.

El sistema nervioso, tal como vimos en la entrada del Día 20, es el que acumula y distribuye la energía vital, si éste está debilitado, poco a poco vamos perdiendo la salud. Pues cualquiera que fuese el nombre o manifestación de una dolencia, el enfermo siempre padece de debilitamiento de su energía vital.

Por otra parte, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes no aparecen de la noche a la mañana, se van desarrollando con el tiempo, producto de nuestra alimentación, de nuestros hábitos y entorno, como mencioné al principio.

Por esta razón en gran medida somos los responsables.  Lo bueno es que esto es algo sobre lo cual tenemos control, y podemos comenzar hoy mismo a hacer los cambios necesarios para prevenirlas o revertirlas.