Día 22

Comer no es equivalente a nutrirse…

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La nutrición forma y conserva el cuerpo diariamente, es la función fundamental del proceso vital.  Nuestro organismo siempre está desempeñando alguna labor.  El desgaste de la máquina humana y su consumo de substancias y energías se hacen segundo a segundo sin interrupción.

La nutrición desarrolla, mantiene y repara nuestro cuerpo alimentando su actividad a cada momento, he aquí su importancia.  La vida representa un constante consumo de energías y un desgaste ininterrumpido, por ende la nutrición, que está destinada a atender a esas necesidades, no puede interrumpirse ni un momento sin poner en peligro su existencia.

Aquí está el primer dilema del hombre moderno que se alimenta de comida fabricada, procesada, adulterada y empaquetada.  ¿Segundo dilema del hombre moderno?  Adulterar el suelo donde crece su alimento con pesticidas, y adulterar el alimento de los animales con hormonas, antibióticos y otras substancias para hacerlos crecer y engordar más rápido, por consiguiente los productos agrícolas y la carne de los animales también está adulterada.

¿Tercer dilema?  Al cuerpo le cuesta mucho trabajo digerir la comida adulterada, la cual acaba aportándole muy pocos nutrientes y muchas pero muchas toxinas.  Por último:  uno se nutre de lo que digiere y no de lo que come,  como hemos visto en otras entradas del blog.

Aparte, de la calidad de los alimentos que ingerimos diariamente depende la calidad de nuestra sangre y de nuestros tejidos, lo mismo que la actividad y la normalidad de sus funciones.

Así como un automóvil necesita combustible para andar, igual el cuerpo humano.  ¿Pero qué pasa cuando le damos combustible adulterado a un automóvil?  La máquina de este se ensucia y se daña al ir acumulando estas substancias impuras..

Igual pasa con el cuerpo humano cuando a diario le damos comida adulterada, procesada, rápida o frita, etc., vamos ensuciando sus filtros y órganos, hasta descomponerlo.

También toda alteración de las funciones de la nutrición, recargando nuestro organismo con impurezas, hace más trabajosa las funciones de eliminación.  En cambio, la normalidad de la nutrición supone eliminaciones también normales.  De aquí que la normalidad general de las funciones orgánicas, vale decir la salud, depende definitivamente de la nutrición.

La higiene natural o ciencia de la salud se reduce a enseñar al hombre a nutrirse.  Y ¿cuál es esta nutrición adecuada según los últimos estudios científicos?

Primero, la alimentación ideal para nutrirse, consiste en respetar la integridad de los alimentos, desde la semilla hasta sus tiempos de crecimiento en la naturaleza, o en el caso de animales, desde la concepción respetando su espacio, crecimiento y alimentación.

Segundo, que la alimentación natural a base de frutas, semillas nueces y ensaladas de hojas, tallos o raíces constituye la nutrición óptima para un cuerpo fuerte y sano, como explica el Dr. Esselstyn entre otros.

Ésta es óptima porque proporciona todo lo que necesita el organismo, sin exigirle esfuerzo o dejarle impurezas, explica Lezaeta.